Reflejos

Imágenes perturbadas de un momento en mi vida...



Sé que no me ama

Yo sé que es una fantasía que nunca podrá ser realidad. Pero este sueño me brinda compañía llenando mi corazón de felicidad.

Yo sé que ella no me ama, siempre noté hacia a mi su indiferencia. Aparentemente no soy de su preferencia para compartir el amor y su trama.

Yo sé que ella sólo me quiere y sólo me brinda su amistad. Pero mi alma pide piedad por que el rechazo siempre hiere.

Yo sé que ella no me ama y nunca podré conquistar su amor. Transformando mis alegrías en dolor causadas por las más hermosa de las damas.

Yo sé que todo es una fantasía y no podré comprender la realidad. Ella no me hará compañía en momentos que mi amor esté en soledad.


El villano

Tú, maldito hombre de lujuria que robaste lo más preciado, al igual que a otros, lo más amado dejando vidas en ardiente furia.

Tú, despreciable ladrón de almas que conquistaste sus sentimientos, rompiendo entre ambos una calma que sólo rompían en apasionados momentos.

Tú, insolente villano que te sientes superior ante todo, crees que tienes derecho quitársela de la mano y que no puede repararlo de ningún modo.

Yo, el maldito hombre de hipocrecía que le robaste lo más amado, y con llanto de sangre lo he dejado por querer batallar en mi conquista.


Muñeco de hojalata

¿Por qué yo me encuentro tan solo? Si todos a mi alrededor sonríen de felicidad. Es que todavía no encuentro ese alguien que ocupe este vacío lugar.

¿Será que exigo demasiado de una mujer? ¿Será que quiero para mi lo ideal? Al buscar entre amores siempre he de fracasar y no encontraré quién ocupe este vacío lugar.

Me he acostumbrado a estar, sin ese alguien especial. Hay días que no encuentro ni a mi propia soledad. Y como rutina de todos los días me hecho a llorar por alguien que no está.

Entonces ¿por qué dibujar corazones rojos? si mi vida está vestida a lo funeral. Solo aguardo su venida con pinceles de alegría plasme en mi besos y pinte en mi ser una sonrisa.

Entonces ¿por qué alcanzar estrellas? si son cuerpos de inmaculada luz. Si yo fuese una de ellas sería de las más negras que no tengo más luz para ofrecer al amor.

Pienso que soy como aquel muñeco de hojalata que en un cuento de adas apareció. Una vez amó y fue condenado por siempre pero buscó a alguien para sanar el dolor.

El no sentía ese sentimiento en su cuerpo. Ahora yo no sé lo que es poder amar. Pero busco con fe a otra para recobrar ese preciado don, que llena a todos de felicidad.

Wilson Valentín Hernández